¿Quién será la desvelada,
lo puedes tú discurrir?
día y noche está acostada
y no se puede dormir.
más adivinanzas de cosas de la casa...
En un cuarto me arrinconan sin acordarse de mí, pero pronto van a buscarme cuando tienen que subir.
Durante el verano escondido, en el invierno encendido.
Es venta y no se vende, es Ana, pero no es gente.
Caja llena de soldados, todos largos y delgados, con gorritos colorados.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
Me compran para dormir y me encanta sacudir. ¿Qué soy?
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
Lo usa el tendero para comer, lo lleva entero si sabes leer.
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.