¿Sabes qué cosa será,
que cuando hablas lo rompes
y cuando callas está?
Crece y se achica
y nadie la ve,
no es luz y se apaga,
adivina, ¿qué es?
Si la tengo, no te la doy
y si no la tengo te la doy.
¿Qué cosa posee el hombre
que nadie la puede ver?
Sin alas vuela hasta el cielo
y es la causa del saber.
Soy la roca más constante,
de todo mal medicina,
no hay trabajo que me espante,
ni dureza que quebrante
mi firmeza diamantina.
Es un momento muy importante;
cuentas tu edad desde ese instante.
Por más que me cubren
al final me descubren.
Es, cuando no es,
y no es, cuando es.
¿Qué es?
Entre dos lo tejen,
entre dos repican,
unos no llegan a nada
y otros se multiplican.
Es una red sin medida,
cuyos nudos no se ven
y duran toda la vida.
De esa red de pescar,
unos quieren salir
y otros quieren entrar.
Vuela que vuela,
allá va y viene,
hace y construye,
manos no tiene.
Tiene aire y no es el aire,
tiene aire y tiene don,
por eso aunque no es el aire,
es el aire más señor.
Invita año tras año,
a tus mejores amigos,
os coméis la rica tarta
y lo pasáis divertido.
Muchos lo dan, casi nadie lo toma,
cuando se necesita no se recibe
y si se recibe casi nunca sirve.
Te dice lo que está bien,
te dice lo que está mal
y no es ninguna persona,
¿de quién se puede tratar?
Nací en tu cuerpo contigo,
yo te acompaño y te aliento
y, aunque a veces te atormento,
si te faltase este amigo,
no contarías más el cuento.
Es blanco como la leche
y negro como el carbón;
es dulce como la miel
y agrio como el limón.
Si lo ves, es invierno;
si lo guardas, pereces;
cada día lo tomas
mas de mil veces.
Un ala avanza,
pero no es ave.
¿Quién lo sabe?
No me hace falta sacar pasaje:
me mojan la espalda
y me voy de viaje.
Si me mojas y me pegas
viajará la mensajera.
Corta bien y no es cuchillo,
afila y no es afilador,
y te presta sus servicios
para que escribas mejor.
Muy chiquito, chiquitito,
que pone fin a lo escrito.