adivinanzas para niños

La cara que yo acaricio,
dejo de seda al momento,
porque ni un pelo se resiste
a mi marcha, ¡buen invento!

 

más adivinanzas de cosas de la casa...

En el campo fui nacida, vestida de verdes ramas, y al pueblo me trajeron, para servir a las damas, a mí todo me regalan, caramelos, miel, melada, mas yo todo lo reparto, porque no sé comer nada.

De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.

Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.

Dicen que tiene y no tiene, mucho pincha, poco retiene.

Cuatro patas tiene y no puede andar también cabecera sin saber hablar.

Caja llena de soldados, todos largos y delgados, con gorritos colorados.

Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.

De mi madre nací yo, sin fundamento de padre, y luego me he muerto yo y de mi nació mi madre.

Habla y no tiene boca, oye y no tiene oído, es chiquito y hace ruido, muchas veces se equivoca.

Adivíname ésa.