En lo más alto me ponen
para que el viento me dé,
soy guía para los hombres
y siempre estoy de pié.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
Tiene agua y no es botijo, está siempre en el jardín. Cada vez que se enrosca, aunque no espanta a una mosca tiene pinta de reptil. ¿Qué será?
En lo más alto me ponen para que el aire me dé. El aire me zarandea, Y siempre lo miro a él.
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
De mi madre nací yo, sin fundamento de padre, y luego me he muerto yo y de mi nació mi madre.