Ani lloró todo el día;
perdió lo que más quería
más adivinanzas de ropa y vestuario...
Resuélveme este dilema: «soy una, pero soy media».
Dos buenas piernas tenemos y no podemos andar, pero el hombre sin nosotros no se puede presentar.
Dos guaridas cálidas con sus escondrijos, para dos hermanas y sus quintillizos.
Ahí vienen dos: uno se moja y el otro no.
Juntos, en ovillo, duermen los mellizos; cuando se separan, estirados andan.
Puedes llevarlo en el pelo y, a veces, en los zapatos, se coloca en la cintura y en el rabo de los gatos.
De pergaminos, o sedas, o papel hechos estamos; en verano gusto damos; las manos han de estar quedas, si es que nuestro oficio usamos.
El pie tapo al instante igual que si fuera un guante.
Me pones y me quitas, me tomas y me dejas, conmigo no tiritas y estoy hecho de madejas.
Santa con nombre de flor, y, a pesar de este retrato, me confunden con zapato.