Todos me buscan,
para descansar,
si ya te lo he dicho,
no lo pienses más.
más adivinanzas de cosas de la casa...
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
¿Que le pones a una caja que la hace más ligera?
En el campo fui nacida, vestida de verdes ramas, y al pueblo me trajeron, para servir a las damas, a mí todo me regalan, caramelos, miel, melada, mas yo todo lo reparto, porque no sé comer nada.
Al nacer fui maltratada, mi dueño me tiene amor, y aunque soy mujer honrada, me suele tener atada y con guardas mi señor.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
Soy de cabeza redonda y me sostengo en un solo pie. Soy de tal fortaleza que a Dios hombre sujeté.
Es venta y no se vende, es Ana, pero no es gente.
Caja llena de soldados, todos largos y delgados, con gorritos colorados.
Que timbre y número tenga y en verdad portal no sea es cierto, y el que desea hablar por él, no lo cuelga.
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.