Una caja en tu casa
que te sube y que te baja.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
En los baños suelo estar, aunque provengo del mar.
Durante el verano escondido, en el invierno encendido.
Es tu favorita cuando sientes frío; la encuentras escrita en el verso mío.
Un barbecho bien labrado, ni entra mula, ni entra arado.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
En lo más alto me ponen para que el aire me dé. El aire me zarandea, Y siempre lo miro a él.
Que timbre y número tenga y en verdad portal no sea es cierto, y el que desea hablar por él, no lo cuelga.
Cabezón y muy delgado, que se pone siempre negro, después de haber sido frotado.