En el buen tiempo a nadie marea,
en cuanto llueve repiquetea.
más adivinanzas de cosas de la casa...
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
Tiene agua y no es botijo, está siempre en el jardín. Cada vez que se enrosca, aunque no espanta a una mosca tiene pinta de reptil. ¿Qué será?
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
Adivíname ésa.
Está hecha de metal, de madera o de cristal y golpes siempre recibe cuando la entrada prohíbe.
Yo tengo calor y frío, y no frío sin calor, y sin ser ni mar ni río, peces en mí he visto yo.
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
Cuando la entrada yo les prohíbo, son muchos golpes los que recibo.
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.