adivinanzas para niños

En mí se mueren los ríos,
y por mí los barcos van,
muy breve es el nombre mío,
tres letras tiene no más.

 

más adivinanzas de la naturaleza...

Desde el día en que nací, corro y corro sin cesar: corro de noche y de día hasta llegar a la mar.

No ves el sol, no ves la luna, y si está en el cielo no ves cosa alguna.

Un convento bien cerrado, sin campanas y sin torres y muchas monjitas dentro, preparan dulces de flores.

Llevo, sin ser arlequín, de colores mi librea, yo salgo de tarde en tarde y espero siempre a que llueva.

Alto, alto, como un pino, pesa menos que un comino.

Nazco en lugares abruptos sin haber tenido padre y conforme voy muriendo va naciendo mi madre.

Nicanor tenía un barco y con él surcaba el río; ¿era este un barco pequeño o este era un gran navío? Lee despacio, Encarnación, y hallarás la solución.

Es una enorme naranja pero de zumo salado, los gajos se le suponen entre un par de meridianos.

Aparece por delante, por los lados, por la espalda, te descuidas un instante y te levanta la falda.

En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.